Reparación de joyas
Cierres, cadenas, garras y piedras sueltas: devolvemos a sus joyas la seguridad y el aspecto que tenían el primer día.
El engaste sujeta, protege y realza cada piedra; en nuestro taller elegimos la técnica idónea y la ejecutamos con precisión.
El engaste es una de las fases más delicadas de la joyería: de él depende que la piedra quede bien sujeta, que reciba la luz adecuada y que la joya resulte cómoda de llevar. En Joyas con Brillantes contamos con taller propio en Madrid, donde montamos brillantes y piedras de color en joyas nuevas y también reengastamos piezas en las que una piedra se ha aflojado o se ha perdido.
Cada técnica tiene su función. El engaste de garras deja pasar más luz y es el clásico de los solitarios; el chatón o bisel rodea la piedra y la protege; el carril alinea brillantes entre dos paredes de metal; el pavé cubre la superficie de pequeñas piedras; y los engastes de tensión e invisible ofrecen efectos más modernos. Le asesoramos sobre la opción más adecuada para cada joya y para su uso.
Sujeta la piedra con puntas de metal y favorece la entrada de luz; habitual en solitarios.
Un aro de metal rodea la piedra por completo, ofreciendo gran protección frente a golpes.
Los brillantes se alinean entre dos paredes de metal, ideal para alianzas y medias alianzas.
Pequeños brillantes muy próximos entre sí cubren la superficie y crean un efecto de brillo continuo.
Técnicas de aspecto contemporáneo en las que el metal apenas se aprecia alrededor de la piedra.
Examinamos la joya, la piedra y el estado del metal para determinar la técnica adecuada.
Preparamos el asiento de la piedra o reconstruimos garras desgastadas si es necesario.
Montamos la piedra con precisión, asegurando su sujeción sin dañarla.
Pulimos la pieza y comprobamos que cada piedra queda firme antes de entregarla.
Consúltenos por WhatsApp el engaste o reengaste que necesita y le indicaremos la mejor solución para su joya.
El chatón o bisel es el que más protege la piedra, porque la rodea por completo, y resulta muy adecuado para quienes usan las manos intensamente. El engaste de garras deja ver más el brillante y aporta mucha luz; con seis garras gana seguridad. Valoramos el estilo de vida de quien llevará la joya para recomendar la opción idónea.
Sí. En nuestro taller revisamos la montura, reparamos o reconstruimos las garras dañadas y volvemos a fijar la piedra. Si la piedra se ha perdido, podemos buscar una de características similares para reponerla. Es importante no seguir usando la joya mientras la piedra esté suelta, para evitar su pérdida definitiva.
En muchos casos es posible, por ejemplo en alianzas lisas, anillos o colgantes con suficiente grosor de metal. Primero comprobamos que la pieza admite el engaste sin perder resistencia y después le proponemos la disposición y el tamaño de los brillantes. Le informamos de la viabilidad y del presupuesto antes de comenzar.
Cierres, cadenas, garras y piedras sueltas: devolvemos a sus joyas la seguridad y el aspecto que tenían el primer día.




Agrandamos o reducimos anillos, alianzas y sortijas para que se ajusten a su dedo con comodidad y sin perder su diseño.
Limpieza profesional, pulido de arañazos y nuevo baño de rodio para que sus joyas recuperen el brillo del primer día.
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