Engaste de brillantes y piedras
Montamos brillantes y gemas con la técnica más adecuada para cada joya: garras, chatón, carril, pavé, tensión o invisible.
Un anillo que encaja bien es un anillo que se lleva con gusto y sin riesgo de perderlo.
Con el paso del tiempo, o cuando se recibe un anillo como regalo, es habitual que la talla no sea la adecuada. En nuestro taller de Madrid ajustamos anillos, alianzas y sortijas, tanto para agrandarlos como para reducirlos, trabajando el metal con precisión para que la pieza conserve su forma, su resistencia y su acabado. Es un trabajo que realizamos a diario con la experiencia acumulada desde 1955.
No todos los anillos se ajustan del mismo modo. Una alianza lisa admite un cambio sencillo, mientras que una sortija con brillantes en carril, pavé o media alianza exige estudiar cómo afecta la modificación a los engastes. Por eso tomamos medida del dedo, revisamos el diseño y le explicamos qué margen de ajuste permite cada pieza, en oro de 18 quilates, plata de ley o platino.
Imagen: composición con piezas reales de nuestro catálogo.
Tomamos la medida exacta del dedo con medidores de joyería para acertar con la talla.
Valoramos cómo afecta el cambio a engastes, grabados interiores y forma de la pieza.
Añadimos o retiramos metal de la misma ley y lo soldamos de forma limpia y resistente.
En sortijas con brillantes comprobamos que los engastes queden firmes tras el ajuste.
Igualamos la superficie y, en oro blanco, valoramos un nuevo rodiado para un acabado uniforme.
Tomamos la talla en el taller o le indicamos cómo calcularla si nos consulta a distancia.
Revisamos el anillo y le explicamos el margen de ajuste posible y el presupuesto.
Modificamos la talla con metal de la misma ley y aseguramos los engastes.
Comprobamos la nueva medida y entregamos el anillo pulido y listo para llevar.
Consúltenos por WhatsApp el tipo de anillo y la talla que necesita y le indicaremos cómo ajustarlo.
La mayoría de anillos de oro, plata y platino admiten ajuste, pero hay excepciones. Las alianzas con piedras en todo su contorno, las piezas de acero o titanio y algunos diseños con grabados continuos tienen un margen muy limitado. Al revisar el anillo le indicamos si es posible y, cuando no lo es, qué alternativas existen.
Depende del grosor, del ancho y del diseño de la pieza. En anillos lisos el margen suele ser mayor que en sortijas con brillantes engastados, donde un cambio grande podría tensar las garras o el carril. Preferimos valorar cada caso en persona y explicarle con claridad hasta dónde es recomendable llegar.
Trabajamos con metal de la misma ley para que la pieza mantenga su calidad. Si la alianza lleva un grabado interior, estudiamos dónde realizar el corte para respetarlo siempre que sea posible. En caso de que el grabado se vea afectado, se lo comunicamos antes y podemos volver a grabarlo por ordenador en nuestro taller.
Montamos brillantes y gemas con la técnica más adecuada para cada joya: garras, chatón, carril, pavé, tensión o invisible.
Cierres, cadenas, garras y piedras sueltas: devolvemos a sus joyas la seguridad y el aspecto que tenían el primer día.
Limpieza profesional, pulido de arañazos y nuevo baño de rodio para que sus joyas recuperen el brillo del primer día.
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